Definir ?estado de forma? desde el punto de vista fisiológico es difícil dado la complejidad de factores endógenos y exógenos que influyen en él. Entre los endógenos tenemos la constitución, edad, sexo y raza, mientras que los exógenos destacaría alimentación y grado de entrenamiento. Todos estos factores influyen en el nivel y eficacia del metabolismo muscular y por lo tanto en la conversión de energía química a mecánica. Desde el punto de vista muscular cualquier programa de entrenamiento pretende alcanzar el mayor desarrollo posible de las cualidades innatas de cada paloma. En efecto el acondicionamiento muscular busca en último termino obetener el máximo rendimiento de las rutas metabólicas generadoras de energía (aeróbicas y anaeróbicas), a la vez que hacer descender las causas de fatiga periférica. Frente a la naturaleza del entrenamiento existe una adaptación muscualar correspondiente. La adaptación más precoz independientemente de su modalidad intencidad y duración es un mejoramiento en la capacidad oxidativa, indicada por el incremento de determinadas enzimas oxídativas en el organismo. Esto puede sugerir un incremento en la oxidación de los ácidos grasos que utilizará de combustible y sobre todo beneficioso para animales de resistencia, puestoque un aumento en la utilización de las grasas preserva el glucógeno muscular. Además el glucógeno muscular puede aumentar significativamente con el entrenamiento apropiado y la tasa de utilización de este, por el músculo es más lenta en palomas bien entrenadas que sin entrenar, por lo que guarda siempre reservorios de energía disponible. Una respuesta a la adaptación muscular, es la amortiguación con mayor facilidad del descenso del PH (grado de acidez) producido por la acumulación del ácido láctico, mejorando su rendimiento por mantener durante más tiempo altas tasas de energía por vía metabólica anaeróbica. Otra respuesta del músculo al entramiento es el incremento de la densidad capilar (nº de capilares por mm2), sobretodo si este es de suficiente intensidad y duración. El incremento de la red vascular facilita el abastecimiento de oxígeno y de sustratos al interior de la fibra muscular, hace por otro lado más dinámica la excreción del ácido láctico, otros metabólitos y favorece también la disipación del calor. La adaptación tampoco debe ser ilimitada ya que el entrenamiento debe buscar un equilibrio antre las capacidades oxidativas y glucolíticas del músculo, los animales sobreentrenados tienen una capacidad oxidativa muy alta pero una capacidad disminuida para producir energía mediante vías anaeróbicas, esta es la situación de algunas palomas que por entrenamiento excesivo les desaparece un tipo de fibra muscular no oxidativa y son incapaces de obtener energía de una forma rápida a través del metabolismo anaeróbico sin poder mantener una velocidad exigida ni responder al tirón del último esfuerzo.

Luis Loza